lunes, julio 10, 2006

tu cara
Labios suaves y asperos
callados,
pero hablantes;
gruesos y débiles
amargos y rubios
como tus ojos...
(...) son tus ojos llanos,
despiertos como
fuertes montes oscuros.
Para que decir de tus orejas
que son caras, pero baratas
para el placer; te recuestas sobre mis cejas
sombrias y melodiosas
y con un beso
te llevan más allá del paladar.
Tu nariz que se enerva
y aleja en el espacio
como suaves remolinos
de imágenes...
(...) y en lo profundo de tus mejillas
te deglutas mis besos presenciosos
que se unen con la forma
de tu boca tan ceñida
a la vecindad de tu cara.
Donde no habita ni silencio
ni llanto,
ni cantos ásperos ni suaves
ni ningún murmullo de tu boca...
(...) por eso no me queda más que la lozana
caída de tu cara.

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